La educación en la antigua Grecia

En estos días donde parece ser que la causa de todos los males de Europa tienen su origen en un mismo punto, me ha apetecido realizar una pequeña reflexión nostálgica acerca de las valiosas aportaciones que la civilización griega aportó a la cultura y educación occidentales. Sé que muchas veces ellos mismos se escudan en su glorioso pasado para disculparse ciertos problemas estructurales que no admiten disculpa, pero también es cierto que resulta, cuando menos extraño, tratar de refundar una Unión Europea sin los primeros europeos. ¿Cuáles eran las claves de aquel sistema educativo que tanto influyó en los siglos que vendrían? Quién lo diría, todo empezó en un gimnasio…

El gimnasio aparece como una de las formas típicas de escuela en la Grecia del siglo I d.C. Se encuadra en la época del periodo Helenístico, después de las épocas Arcaica y Clásica. Para situar el papel del gimnasio en el sistema educativo griego, describiré brevemente las etapas del mismo. La educación en Grecia duraba desde los siete hasta los veinte años. Después de los primeros siete años, donde el niño se educaba en casa estando a cargo de la madre y de algunas esclavas cuidadosamente elegidas, el niño comenzaba la educación primaria desde los siete hasta los catorce. De los catorce a los dieciséis la secundaria, de los dieciséis a los dieciocho la superior y de los dieciocho a los veinte la efebía. La efebía era una especie de servicio militar para los jóvenes griegos que se desarrollaba en parte en los gimnasios. Consistía en un año de instrucción militar y ejercicios físicos y otro de servicio militar en alguna posición fronteriza. Después de estos dos años el joven ya podía incorporarse a la vida civil de la polis. En los siglos posteriores la efebía pasará a contar cada vez con menos alumnos, ya que perderá gran parte de su papel como formadora de soldados para ganar más peso si cabe en la formación intelectual. Entre los años 334 y 325 el número de efebos se sitúa entre 650 o 700 mientras que en el año 244 tan sólo fueron 23 y a partir del año 162 se estabilizó en torno a los 79, entre los cuales había varios extranjeros. La efebía se convirtió pues en un lujo para unos pocos.

Las ciudades grandes tenían varios gimnasios a los que acudían los ciudadanos dependiendo de su edad. Los dioses protectores de los gimnasios eran Hermes y Heracles. El cargo más importante, el gimnasiarca o cosmetes, era ocupado por los ciudadanos más prósperos y ricos de la ciudad. El gimnasiarca tenía por ayudante al hipio-gimnasiarca o subcosmetes. Conforme aumentaron las diversas funciones del gimnasio y éste pasó a ocupar una función más importante en las relaciones sociales de los ciudadanos además de la educación de los jóvenes, estos cargos se fueron diversificando. El gimnasio podía estar a las afueras de las ciudades. Constaba siempre de una palestra, un edificio de planta rectangular construido alrededor de un patio porticado. En sus numerosas dependencias, a veces delicadamente decoradas, se llevaban a cabo no solo ejercicios físicos cuando las inclemencias del tiempo así lo aconsejaban, sino también reuniones sociales, recitales de poesía y música además de  enseñanzas en astronomía, oratoria, dialéctica y filosofía. Una palestra podía existir independientemente de un gimnasio, pero un gimnasio siempre tenía una palestra o incluso varias.

La educación helenística era pública y competencia de la polis, si bien a veces mecenas o antiguos alumnos se hacían cargo de la misma. Algunos de ellos costeaban los gastos del aceite de oliva con el que los luchadores ungían sus cuerpos para tener que hacer un esfuerzo mayor en el agarre y posterior derrota del rival. Era éste uno de los mayores gastos en un gimnasio. Hoy los gastos en aceite han sido sustituidos en su mayor parte por intereses de la deuda pública, pero uno a veces tiene la sensación de que éstos siguen utilizándose como arma para derrotar al rival…

Gimnasio griego

Antiguo gimnasio griego

Referencias bibliográficas:

“Historia de Grecia Antigua” de José María Blázquez, Raquel López Melero y Juan José Sayas. Editorial Cátedra

“Historia de la educación en Colombia. Grecia” artículo de Leonor Jaramillo, Universidad del Norte.

“Actas de las III Jornadas de Humanidades Clásicas. Almendralejo, Febrero de 2001. La educación en la antigua Grecia” artículo de Juan Manuel Díaz Lavado, Universidad de Salamanca

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